La deuda viva.

De aldea en aldea...
17/4/13
José Ángel de Miguel Pérez
1.585
0

Cuando lo comenté a los colegas, en la tarde del viernes, todos coincidieron en llamarme masoca. Es difícil de explicar, quizás por curiosidad, o quizás por morbo, el cómo pude sucumbir a la aleatoriedad del mando a distancia. Serían las diez de la noche cuando el zapping me llevó al encuentro con nuestra televisión local. Se estaba emitiendo la sesión plenaria del Ayuntamiento de Soria. En otras ocasiones hubiese pasado de largo antes de martirizarme con el monólogo del Señor Teniente Alcalde, pero en esta ocasión la cosa fue distinta. Fue el ver beber agua, de manera reiterada, al primer Teniente Alcalde lo que me hizo sospechar que en aquella retransmisión había algo especial. En un principio valoré la posibilidad de que nuestro  concejal padeciera de polidipsia. Lo descarté. A los pocos segundos lo descubrí, no era otra cosa que la “Deuda Viva”. Sin ton ni son recordé la célebre expresión de José Mota “ ¡el ansia viva!”.

 

Parece ser que los de la Oposición le habían tocado la fibra y le habían provocado cierto desasosiego, nada que no se paliase con unos tragos de agua. Después de varios minutos de escuchar lo “guapos que somos” y lo “ feos que son ustedes”, además de un montón de cifras y porcentajes, a la única conclusión que llegué es que el Ayuntamiento de Soria(o sea, nosotros) , estaba endeudado hasta las trancas y que lo de la “ Deuda Viva” se trataba de una deuda que no estaba muerta. Aparecieron más tipos de deuda, “adicional”, “ global”, acepciones que me trastocaron más si cabe hasta que se me apareció San Antipas, santo del día, y me aclaró que la “ Deuda Viva” es la deuda que tiene el Ayuntamiento con las entidades financieras. Total, más de veinte millones, ¿ Qué es eso para una entidad que es capaz de hacer dos macroparkings y la peatonalización del centro de la ciudad en menos de una legislatura? Lo curioso del asunto es que los Bancos siguen confiando.

Comentarios