Obras

De aldea en aldea...
10/7/13
José Ángel de Miguel Pérez
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Basta con echar un vistazo al diccionario de la RAE para comprobar que la palabra OBRA posee numerosas acepciones. Hasta doce recoge el egregio texto. Desde producto intelectual, hasta acción moral que se encamina al provecho del alma, pasando por construcción,  cosa hecha por un agente o labor que tiene que hacer un artesano. De todas ellas a la que voy a dedicar unas líneas es a la de construcción de algo. Esta acepción va a resultar muy cercana por que de una u otra manera, las consecuencias de la misma, las hemos sufrido, las estamos sufriendo o las vamos a sufrir. Las obras son como el medicamento necesario para paliar una dolencia cuyos efectos secundarios son en muchos casos insoportables. Con esto de las obras ( públicas) uno tiene opiniones encontradas. Por un lado está muy bien que se hagan cosas en pro del interés general, pero por otro, uno está hasta el gorro del incordio que supone aguantar las dichosas obras.

Decía Séneca que “ las obras se tienen medio terminadas cuando se han comenzado bien”, un dicho que debería ser tenido en cuenta por todo gestor público. El problema de las obras ( públicas) no es en sí la obra misma, sino más bien el como se ejecuta, quién la ejecuta, la necesidad de la misma, cuando se lleva a cabo y los dineros que cuesta la misma. Cuando alguno de estos elementos cojea se corre el peligro que lo que en un principio es una necesidad para realzar, acondicionar, reparar o acondicionar un espacio público, se convierta en una auténtica chapuza y un deshonroso despilfarro. La ciudad de Soria la tenemos patas arriba y en las próximas fechas más se va a poner. Nos van a pedir paciencia, la vamos a tener, pero lo que yo no tengo muy claro es que lo que se va a hacer sea tan necesario y perentorio cuando tenemos, por poner un ejemplo, un Casco Viejo que está en ruinas o un Banco de España en escombros. Además, me dirán que soy un cascarrabias, pero tengo la sensación que aquí en Soria siempre se acometen obras importantes en los periodos en los que más gente nos visita. Será cosa de la propaganda turística. 

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